Entramos hoy a la segunda parte más fuerte del movimiento, y personalmente, una de mis favoritas. A partir de este momento, aparece José María Morelos y Pavón en escena, debido a lo cual, a esta parte del movimiento se le conoce como: “Las Campañas de Morelos”.
José María Morelos inició su campaña en Carácuaro con solo veinticinco hombres. Su ejército fue incrementando paulatinamente, pero la estrategia militar de Morelos fue diferente a la de Hidalgo: su ejército nunca superó los seis mil hombres, los cuales eran disciplinados y tenían armamento adecuado. Después de avanzar por Petatlán, a su campaña se unieron Juan José, Pablo y Hermenegildo Galeana en Técpan. Su marcha continuó por Atoyac y Coyuca llegando al puerto de Acapulco, lugar que intentó tomar por asalto infructuosamente a finales de 1810. Poco después, Calixto, Leonardo, Máximo, Miguel, Víctor y Nicolás Bravo se le unieron en Chichihualco, así como Vicente Guerrero durante la Batalla de El Veladero.
Entre febrero y abril, en esta zona, los insurgentes contaban con dos mil quinientos hombres, los cuales fueron distribuidos en Sabana, el Aguacatillo, Veladero y las Cruces. Debido a que Cosío no pudo derrotarlos, el virrey lo sustituyó por Juan Antonio Fuentes, pero también fue arrollado a principios de mayo cuando Morelos decidió abandonar el asedio de Acapulco para avanzar hacia Chilpancingo. En las plazas de Chichihualco, Chilpancingo y Tixtla las fuerzas virreinales fueron derrotadas. Fuentes persiguió a Morelos, pero fue derrotado nuevamente en Chilapa, añadiéndose la plaza a las dominadas por los Insurgentes.
Morelos continuó su avance desde Chilapa. Además, el cura de Carácuaro dividió su ejército en tres columnas. Una, al frente de Miguel Bravo, avanzó a Oaxaca. En su camino hacia el sureste, Bravo tomó Acatlán y Huajuapan. Otro brazo, al mando de Hermenegildo Galeana volvió a Taxco. El tercer grupo insurgente, encabezado personalmente por Morelos, tomó la plaza de Chiautla. El 17 de diciembre en El Calvario, juntos derrotaron a fuerzas virreinales comandadas por Soto Maceda, quien fue herido de muerte durante el combate. Morelos finalmente no avanzó hacia Puebla, pero, siguiendo al occidente, el 9 de febrero de 1812 conquistó la villa de Cuautla para la causa insurgente.
En febrero, Félix María Calleja fue comisionado por el virrey Vanegas para que terminara de una vez por todas con el ejército de Morelos. Calleja esperaba vencer con facilidad a los insurgentes, sobretodo estando en ventaja numérica, y, siendo los rebeldes un puñado de guerrilleros sin instrucción militar. De esta forma inició el Sitio de Cuautla.
En Cuautla, después de setenta y dos días de sitio y combates, ninguno de los bandos fue capaz de imponerse. Los realistas habían fracasado en su intento de recuperar Izúcar, pero el 2 de mayo pudieron romper el sitio de Cuautla, evacuándola para evitar una masacre de civiles. En la defensa final de esa plaza participaron también los propios habitantes de la villa. Durante las acciones militares del sitio murió el hijo del antiguo intendente de Guanajuato, Gil Riaño, y fue capturado Leonardo Bravo, a quien se le trasladó a la Ciudad de México, donde fue ejecutado meses más tarde usando el garrote vil. Habiendo desalojado Cuautla, las tropas de Morelos se dispersaron hacia el oriente, rumbo a Izúcar y Chiautla.
Nuevas rebeliones insurgentes dirigidas por Juan Nepomuceno Rosáins, Máximo Machorro, Camilo Suárez y Vicente Gómez se, las cuales fueron combatidas por el brigadier realista Olázabal. Mientras tanto, Valerio Trujano fue atacado desde el 5 de abril durante el Sitio de Huajuapan por el general realista José María de Régules Villasante. Morelos fue informado de la situación en la que se encontraba Trujano, de inmediato acudió al lugar logrando romper el sitio el 24 de julio, el cual tuvo una duración mayor a cien días. A finales de septiembre las fuerzas de Morelos prosiguieron su avance hacia Tepeaca y Tehuacán.
Trujano fue atacado y derrotado por el capitán realista Saturnino Samaniego en el rancho de la Virgen en las inmediaciones de Tepeaca. El insurgente, que había resistido el largo sitio de Huajuapan, murió el 7 de octubre. El 28 de octubre, Morelos logró con éxito la Toma de Orizaba, provocando la huida del coronel José Antonio Andrade, pero abandonó el lugar el 31 de octubre al saber que un contingente dirigido por el coronel Luis de Águila se aproximaba a la ciudad. Morelos concentró sus fuerzas en Tehuacán, contando con cinco mil hombres y cuarenta cañones bajo los mandos de Mariano Matamoros, los tres Galeana, Miguel y Víctor Bravo, Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero, y Manuel Mier y Terán. Juntos marcharon hacia Oaxaca el 10 de noviembre de 1812.